Nuevas evidencias refuerzan la expansión del auriñaciense por el sur y el oeste de la península ibérica en fechas tempranas.

Una nueva publicación en PNAS aporta datos interesantes sobre una expansión temprana de Homo sapiens por el suroeste de Europa. Se trata de la presentación en el yacimiento de Lapa do Picareiro (Portugal) de un conjunto lítico auriñaciense, tradicionalmente utilizado como marcador de la presencia de los humanos modernos y del Paleolítico superior, y que ha sido datado en una cronología que oscila entre los 41-38.000 años antes del presente. El trabajo es de gran importancia debido a  que sería la segunda propuesta del advenimiento de esta cultura en fechas tempranas al suroeste de la península ibérica, si tenemos en cuenta la publicación de enero de 2019 sobre el auriñaciense de la cueva de Bajondillo, Málaga, discutida en el blog en su momento, y que arrojaba dataciones similares, aunque ligeramente más antiguas (44-42.000 años).

Figura 5 .C -PNAS- Materiales del nivel GG de Lapa do Picareiro, asignados al auriñaciense.

Centrándonos en Lapa do Picareiro, comentar que se trata de una cueva de piedra caliza ubicada a 570 metros sobre el nivel del mar, en la ladera orientada al oeste de la Sierra de Aire, una montaña kárstica al norte del valle del río Tajo en el centro-oeste de Portugal. Se ha presentado una secuencia arqueológica que engloba el Paleolítico medio (nivel JJ), con una antigüedad fechada entre los 51 y 42.000 años. En este nivel se ha recuperado un conjunto tecnológico de núcleos y lascas que evidencian un sistema de tecnológico discoide, con predominio de cuarcita y cuarzo como materias primas utilizadas, siendo un porcentaje del sílex de tan sólo un 15 %. Además, se han hallado restos de carbón disperso y huesos de animales con marcas de procesamiento para el consumo y extracción de la médula ósea; los conjuntos faunísticos engloban desde grandes mamíferos (ciervos, caballos, cabras salvajes) a mamíferos pequeños como conejos e incluso aves.

Por encima de este nivel del Paleolítico medio tenemos una capa de lodo cementado por calcita de unos cuarenta centímetros de espesor y que constituyen los niveles II a GG. En estos niveles, datados en 41-38 ka bP, aparecieron los conjuntos auriñacienses (Paleolítico superior inicial), que en este caso se caracterizan por la presencia de pequeñas láminas y raspadores carenados (ahora identificados como núcleos). Las hojitas tienen unas dimensiones y forma características, sin retoques, similares a las encontradas en los primeros conjuntos auriñacienses del norte de la península ibérica. Este conjunto está hecho principalmente de sílex pero también incluye una pequeña cantidad de lascas de cuarzo. La fauna representada es similar a la capa JJ del Paleolítico medio, a excepción de los caballos, que no aparecen en estos niveles.


FIGURA 5 - PNAS. Artefactos líticos de los niveles de transición del Paleolítico Medio al Superior en la cueva de Lapa do Picareiro (Portugal). (A) Núcleos de sílex y tableta de núcleo del nivel DD. (B) Lascas de cuarcita del nivel FF. (C) Raspadores de extremos / núcleos y láminas carenados auriñacienses tempranos del nivel GG. (D) Núcleo y lascas del Paleolítico Medio.


Los sedimentos superpuestos del nivel FF están compuestos de clastos de piedra caliza sueltos de diverso tamaño y sedimentos finos de color marrón rojizo oscuro. Esta capa contiene cuarzo y lascas de cuarcita no diagnosticados, huesos de animales y carbón disperso , y tiene una cronología entre 38,6 y 36,4 ka bP.  El contenido de materia orgánica y los altos valores de susceptibilidad magnética en el nivel FF reflejan un período de clima relativamente templado.

El nivel EE es una capa delgada (5 a 10 cm) de pequeños clastos con sedimento fino de color marrón rojizo que parece arqueológicamente estéril. La fecha de radiocarbono para el nivel EE (36,7 a 36,1 ka cal BP) es indistinguible de las del nivel FF.

El nivel DD es una capa de 20 a 30 cm de espesor de clastos de piedra caliza de tamaño mediano a grande con sedimento fino marrón. Esta capa, fechada entre 35,4 y 34,8 ka cal BP, contiene un conjunto lítico casi exclusivamente sobre sílex, caracterizado por la producción de grandes lascas utilizando tecnología de núcleo prismático. Las fechas para estos niveles los ubican cronológicamente dentro del marco temporal del auriñaciense en Europa occidental pero los conjuntos carecen de piezas de diagnóstico para una fase particular. 

El debate sobre la difusión del Paleolítico superior inicial europeo.

La siempre interesante discusión sobre la transición del Paleolítico medio al superior en Eurasia está empezando a  coger forma tras interesantes publicaciones en estos últimos dos años. A los citados trabajos de Bajondillo y éste que estamos comentando hoy de Lapa do Picareiro, tenemos que añadir las dos publicaciones del pasado mayo que situaban de forma clara a Homo sapiens en Bulgaria hace 46.000 años. A partir de aquí podemos hacer diversas interpretaciones sobre la expansión  o aculturación, ya que tenemos que tener en cuenta a los neandertales que habitaban el continente en aquellos tiempos. Pero lo que resulta en cierto modo un tanto "rompedor" a todas luces, si se me permite la expresión, es la aparición de auriñaciense tan al suroeste en las citadas cronologías que estamos comentando.  


Mapa David Sánchez @prehistorialdia.

Llegados a este punto, ¿Cuáles son los modelos de difusión del auriñaciense hasta el suroeste de la península ibérica que se han propuesto en estos dos trabajos?

1. En el trabajo de la cueva de Bajondillo se establece la hipótesis de una rápida expansión de grupos portadores de la cultura auriñaciense aprovechando rutas costeras desde el Próximo Oriente hasta el suroeste de Europa. Como vía alternativa se propone el estrecho de Gibraltar.  

Los inconvenientes que se pueden sacar a esta hipótesis son básicamente dos: la ruta costera es difícil de demostrar puesto que el nivel del mar era en aquélla época 100 metros más bajo, y como consecuencia, es prácticamente imposible encontrar estas evidencias que en la actualidad se encuentran bajo el mar. 

Por otro lado, en relación a la ruta alternativa del paso del estrecho, a mi particularmente me resulta extraño que el contexto arqueológico del norte de África y del sur de la península ibérica no invita a pensar en una presencia del auriñaciense en edades tan tempranas. En el norte de África tenemos los momentos finales de la cultura ateriense, y en el sur peninsular estaba bien documentado el musteriense en estas fechas.  Yo mismo soy un fuerte defensor del paso a través del estrecho de poblaciones durante el pleistoceno inferior, época en el que el contexto general del norte de África y la península ibérica sí parece considerar seriamente esta ruta de acceso en mi opinión. También está claro que los humanos modernos llegaron hasta Australia navegando, por lo que creo que Homo sapiens estaba capacitado de sobra para atravesar el estrecho, pero de manera difícil de entender no parece que cruzaran por allí. De otro modo, seguramente se habría documentado, antes del auriñaciense, algún tipo de testimonio ateriense en el sur de la península ibérica o de conjuntos de transición. Y creo que el error podría estar en buscar o considerar la cultura auriñaciense  o incluso los conjuntos de transición al Paleolítico superior como el primer testimonio de la presencia de Homo sapiens en Eurasia, directa o indirectamente (aculturación). Quizás ya estaban con tecnología de paleolítico medio, quien sabe, aunque esta idea es mera especulación... 

2. En el nuevo trabajo de Lapa do Picareiro, se propone que los humanos modernos podrían haber llegado siguiendo los cursos fluviales del Duero y el Tajo, que fluyen de este a oeste: los sistemas fluviales desempeñaron un papel clave como "corredores de comunicación y conductos de movilidad" para la dispersión de los humanos modernos por Europa. Se propone quizás la utilización de mapas para navegar por paisajes desconocidos.  Tampoco se descarta la ruta costera.

Aquí nos encontramos con el mismo problema; la ruta costera es difícil de demostrar. La ruta fluvial es una explicación interesante. Sin embargo no se puede hablar de momento de una zona despoblada que permite el avance de estas nuevas poblaciones, ya que sabemos de la pervivencia del paleolítico medio y de grupos neandertales a tan sólo 4 kilómetros de distancia, en la Gruta da Oliveira, hasta una cronología de 36.000 años antes del presente. Igualmente en la vertiente atlántica, en los yacimientos de Gibraltar, está constatada la presencia de los neandertales hasta fechas tardías.  Nos encontramos posiblemente el escenario de las dos poblaciones humanas conviviendo durante un corto período de tiempo en zonas cercanas.

Se propone igualmente en el trabajo que la "tradicional" idea de la frontera natural del río Ebro, que dejaba a humanos modernos al norte y a los neandertales al sur, ya no tendría mucho sentido dados los datos actuales. 



Fuente: Katerina Douka / Nature Ecology & Evolution. Mariano Zafra / El País.


Es un debate de difícil solución, quizás nunca sabremos a ciencia cierta cuándo y cómo llegaron los humanos modernos al suroeste de la península, así como tampoco la fecha exacta en la que desaparecieron los neandertales.



Fuentes:

-The early Aurignacian dispersal of modern humans into westernmost Eurasia, PNAS.


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