16 enero 2013

Los sistemas de iluminación en el Paleolítico Parte 1: Las lámparas portátiles.


La exploración de las cuevas susceptibles de ser habitadas debió ser una de los objetivos más importantes de nuestros antepasados que vivieron durante el Paleolítico. La luz natural sólo llega hasta las partes más cercanas a la entrada, por lo que a medida que nos adentramos la oscuridad es absoluta.



Ilustración de Arturo Asensio para la exposición "La mirada al Paleolítico"

Hay evidencias arqueológicas que nos ofrecen la posibilidad de conocer que sistemas de iluminación utilizaron nuestros antepasados para la exploración de dichas cuevas, y sin los cuáles les hubiera sido imposible acceder a ciertos lugares recónditos. 



En función de las evidencias que existen, podemos distinguir entre dos métodos de iluminación que utilizaron las gentes del paleolítico: la iluminación móvil o portátil, y la iluminación fija.

Dentro de los métodos de iluminación portátil, el que más me fascina es la invención en el Paleolítico Superior de las lámparas de piedra que utilizan grasa animal como combustible (similares a las lámparas de aceite). Hay evidencias de la utilización de lámparas por las sociedades de cazadores-recolectores desde un período comprendido entre los 40.000 y los 11.000 años.

La invención de las lámparas constituye otra evidencia más de genialidad por parte de los seres humanos del paleolítico; es una solución asombrosa y una alternativa a las antorchas (que serían el otro sistema de iluminación portátil). Las antorchas dan más luz en todas direcciones pero duran encendidas menos tiempo y son más incómodas de transportar, e incluso si se quiere descansar, requiere tenerlas constantemente en la mano; además desprenden humo.

Sin embargo, las lámparas son más manejables y se pueden depositar en cualquier superficie, liberando las manos en un momento dado para realizar otras tareas.



La solución ingeniosa es el combustible utilizado: la grasa del tuétano de los huesos de animales o la cera de abeja, combustibles duraderos y que no desprenden humo. Asombroso.

Para determinar la mecha que se utilizaba, los análisis de los residuos de las lámparas han puesto de manifiesto restos de coníferas, enebro, hierba, y residuos no leñosos como el liquen o musgo.




 


 Lámparas de Tuétano mostradas en el Museo de Altamira

Las lámparas que se han recuperado, en su mayor parte en Francia, son de tres tipos: las de circuito abierto, las de circuito cerrado y las que tienen un mango trabajado.

Las de circuito abierto se caracterizan porque no recogen el combustible en su totalidad en el soporte.Este tipo de lámparas de circuito abierto se pueden considerar como improvisadas o de emergencia, ya que no son elaboradas, se selecciona una piedra que podría ser incluso plana; presentan la desventaja de que el líquido se puede derramar por la abertura y llegar a ser molesto para el portador, que tendría que ir recargando de combustible y además se podría quemar.




Las de circuito cerrado pueden tener mango o no tenerlo, pero se caracterizan porque el combustible queda en su totalidad dentro del soporte.











Las lámparas trabajadas con un mango hacen su aparición en el registro arqueológico ya avanzado el Paleolítico Superior; aparecen por primera vez durante el Solutrense (entre 22.000 y 18.000 BP) y son abundantes en el Magdaleniense, especialmente en la Dordoña francesa.

Esta lámpara hallada en Lascoux en un contexto magdaleniense datado en 17.000 BP, realizada en arenisca, es una maravilla. Tiene incisiones decorativas.




Fotografía extraída de Don´s Maps.



La mayoría de las lámparas de las que se tienen constancia han aparecido en Francia, aunque también tenemos evidencias de lámparas en la Península Ibérica. La mayor afluencia de lámparas en la Dordoña Francesa se debe a que es una zona en la que el área porpectada y excavada es mayor que en otras zonas.


Los lugares en donde han aparecido son varios; según el trabajo de Sophie de Beaune y Randall White (Ice Age Lamps, 1993), el 51% de las lámparas estudiadas aparecieron en abrigos rocosos, el 29.5 % en las profundiades de las cuevas, el 12 % en las entradas de las cuevas, y el 7.5 % en campamantos al aire libre.

Esta estadística me ha asombrado bastante, ya que el hecho de que aparecieran al aire libre o en entradas de las cuevas, y no sólo en las partes profundas, puede indicarnos, en mi opinión, que su uso debió ser más generalizado y común del que creemos.



Algunas lámparas que se encuentran en las partes más  profundas de las cuevas han sido encontradas en zonas en donde había pinturas rupestres, por lo que la relación iluminación portátil-arte es incuestionable; además también suelen aparecer en estas zonas huesos, que quizá se deban poner en relación con la extracción del tuétano para utilizarlo como combustible. Es posible imaginar al artista adentrase en la cueva con su lámpara y quizás algunos huesos que serían utilizados como provisión de combustible.

Como comentaba, la mayoría de las lámparas han aparecido en Francia; en la Península Ibérica existen unas 15 lámparas portátiles documentadas, pero este tema será el objetivo del segundo post de la serie.

Fuentes:






17 comentarios:

  1. Un artículo muy interesante gracias. Ya tenía idea de que usaban lámparas de grasa pero este artículo es muy aclarador en cualquier caso.

    Una duda: cuál es el punto de las lámparas de circuito abierto? A primera vista parecería un desperdicio, no?

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  2. Hola Maju!! Gracias por participar, me alegra que te haya gustado el post.

    Realmente las lámparas de circuito abierto se podrían considerar como "lámparas improvisadas" o de emergencia, ya que podrían ser cualquier tipo de piedra, incluso algunas con una superficie plana. La desvantaja es, como dices, la pérdida de combustible, que es inevitable, y podría llegar a ser incómoda para el portador, ya que el líquido se le podría caer encima y debe estar atento para ir recargando combustible.

    Según el artículo de Beaune y Randall,1993, incluso los Inuit, que realizan grandes lámparas bien trabajadas, han utilizado en ocasiones estas lámparas de circuito abierto a modo de emergencia.

    Las lámparas de circuito cerrado sin mango también son piedras recogidas sin modificar, pero más a conciencia. Hasta el Magdaleniense no se encuentran lámparas trabajadas con mango o de circuito cerrado pero bien talladas.


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    1. Ya, gracias por tu extensa respuesta. Me despistó la falta de explicaciones y que el gráfico de la izquierda parecería representar un circuito abierto tallado intencionadamente - aunque ya comprendo que no es el caso.

      Me sorprende un poco que no haya lámparas bien elaboradas antes del Magdaleniense. Esto, junto con otros elementos parecería sugerir dos fases "civilizacionales" del Paleolítico Superior europeo: la "primitiva" (Auriñacense, Gravetense y quizá también Solutrense, aunque éste es en cierto grado transicional) y la "avanzada" que correspondería a la explosión demográfica (cf. Bocquet-Appel) y conceptual del Magdaleniense y sus derivados epipaleolíticos (Azilense, Sauveterrense, Tardenosiense y otras variantes locales). Ha habido incluso propuestas sugiriendo que las gentes del Magdaleniense podrían haber domesticado caballos (aunque el escepticismo domina) pero, en cualquier caso, está claro que eran un pelín más refinados que el típico personal del Paleolítico que solemos imaginar, incluyendo teconología cuasi-esquimal para la caza de mamíferos marinos y un arte muy refinado que probablemente incluía conceptos astronómicos de cierto nivel.

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  3. Ahora añado la aclaración en el post, gracias por la sugerencia; la verdad es que sí parece sugerir dos fases, como comentas; está claro que el Magdaleniense parece que se presenta como “gran cultura”, con ciertas señas de identidad, no obstante lo que no me termina de cuadrar es que la explosión demográfica del magdaleniense, según tengo entendido, parece responder a un crecimiento constante e interno de población, y no a un aporte poblacional desde fuera, ¿sabes si la genética nos dice algo al respecto?

    Si es una explosión demográfica “interna”, como parece sugerir el registro, es extraño que no hayan aparecido este tipo de lámparas elaboradas en etapas anteriores, sobre todo en el solutrense; yo creo que debe ser casual y que terminarán apareciendo algún día.

    Además, parece que hay una evolución desde la elección de estas piedras naturales hasta las más elaboradas posteriormente; pero el mecanismo es el mismo, sobre todo la elección del combustible. Y luego está el tema de la iluminación estática, que es el tercer post que quiero hacer, y que hunde sus raíces hasta el musteriense, según la datación de los carbones de Nerja. Por esa larga tradición de lámparas móviles o fijas es extraño que las más elaboradas hayan tan sólo en el magdaleniense y no antes.

    A mi no me sorprende en absoluto lo de la domesticación de caballos en el magdaleniense, me sorprende más la elaboración de estas lámparas, los calendarios lunares, etc…por eso no entiendo que haya tanto escepticismo. ¿qué más evidencias necesitan los escépticos para aceptar que las personas del paleolítico eran excelentes artistas, técnicos, “ingenieros”, etc…de hecho, la intención de este post era poner de manifiesto la genialidad que constituye el inventar este sistema de iluminación (elección del combustible, mecha, etc,..).

    La capacidad de observación y relacionar ideas debía ser alucinante en el paleolítico.

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    1. La genética no es muy clara respecto al Paleolítico. De hecho aún hay ardientes defensores del reemplazo total en el Neolítico, aunque los hallazgos recientes parecen sugerir con más fuerza la continuidad al menos parcial, no son del todo concluyentes.

      El origen del Magdaleniense está poco claro pero parece que sería una influencia llegada de los Países Bajos o el Norte de Francia, donde se habrían conservado pervivencias auriñacenses (no recuerdo el nombre de la cultura ahora); sin embargo también hay muchas evidencias de transciones locales, como ocurre a menudo con culturas anteriores, por lo que especular con reemplazos, incluso dentro de Europa parece arriesgado (podría haber habido migraciones, claro, pero difícil que no asimilaran a los nativos una y otra vez).

      En cualquier caso, como en el Solutrense, el gran motor está en la Región Franco-Cantábrica, con énfasis en Dordoña (la "metrópolis" del Paleolítico Superior). Esta provincia paleolítica, que incluye gran parte del estado francés junto con la franja cantábrica (a veces también se incluye la provincia de Girona aunque es más transicional), tenía seguramente condiciones climáticas óptimas transicionales entre la estepa-tundra continental y el bosque caduco mediterráneo, ofreciendo seguramente muchos nichos ecológicos complementarios, un clima razonablemente templado y húmedo, próximidad al mar o cuencas fluviales ricas como la misma Dordoña, etc.

      Sí que se aprecia en el Magdaleniense, con un clima que va atemperándose, más peso de las zonas del norte francés y los Países Bajos, Rin, etc. Esto se ha argumentado como una recolonización pero hoy día se entiende que la Europa del Norte nunca se despobló del todo, por lo que los nativos de allá participarían también, imagino. Por contra hay otra cultura de más al norte (Doggerland y costas próximas al Mar del Norte) que es distinta: el Ahrensburgiense/Hamburgiense, que yo asocio con la genética y fenotipos más típicos de Europa del Noroeste.

      Una de las cosas que pudo pasar en el Magdaleniense es que, al haber más gente, mucha más que en los perídos anteriores al parecer, había más cabezas y más comunicación entre ellas. Además el crecimiento demográfico sugiere cierta prosperidad y por tanto tiempo libre para idear cosas.

      "... me sorprende más la elaboración de estas lámparas, los calendarios lunares, etc…por eso no entiendo que haya tanto escepticismo".

      También hay escepticismo respecto a la astronomía, sobre todo cuando las pruebas son debatibles (representan los bisontes de Altamira las constelaciones del zodiaco o son bisontes sin más, míticos quizá pero no astronómicos?) El problema es conseguir pruebas claras. Además mucha gente "razona" en base a lo que quiere creer, al menos de primeras. Wishful thinking le dicen en inglés (pensamiento deseante).

      Necesitamos una máquina del tiempo... entonces aclararíamos quizá todas nuestras dudas pero se perdería parte del misterio quizá.

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    2. Gracias por la aclaración Maju; he tenido un lapsus antes cuando te comentaba que no había lámparas hasta el magdaleniense; las primeras lámparas trabajadas pertenecen al solutrense (pero son muy escasas); se generalizan y son muy abundantes ya en el Magdaleniense, eso sí. No obstante, me ha sido difícil encontrar información, al menos de acceso libre, sobre este tema; por lo visto hay más de 500 lámparas catalogadas,pero no todas son admitidas como tales, y algunas descontextualizadas.

      En cualquier caso, la idea sigue siendo la misma, el magdaleniense supone una explosión cultural apoyada en ese aumento demográfico que comentabas, y que por fuerza debería implicar más contactos intergrupales y los consecuentes intercambios de ideas.

      El documental Astrónomos de la Prehistoria, que descubrí en tu blog, me pareció cuando lo pude ver, muy interesante al respecto de la relación arte-astronomía; lo volveré a ver para aclarar conceptos. Pero recuerdo que investigadores franceses relacionaban las pinturas rupestres con los equinocios, solsticios, etc...y en particular Lascoux; también creo que e han hecho este tipo de propuestas para Altamira.

      ""Necesitamos una máquina del tiempo... entonces aclararíamos quizá todas nuestras dudas pero se perdería parte del misterio quizá.""

      Pues sí, porque imaginar como serían las cosas siempre es una sensación extraordinaria...cuando ves la realidad se pierde esa sensación.

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    3. ... "las primeras lámparas trabajadas pertenecen al solutrense (pero son muy escasas); se generalizan y son muy abundantes ya en el Magdaleniense"...

      Esto parecería un proceso general en el que el Solutrense (no sólo esta cultura pero sobre todo ella) parece prefigurar los grandes desarrollos del Magdaleniense.

      "El documental Astrónomos de la Prehistoria"...

      Un gran film y además, si no recuerdo mal, en castellano a pesar de hablar de la Dordoña.

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  4. Añado pequeña acalaración sobre las lámparas de circuito abierto en el post.

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  5. Enhorabuena David, me ha gustado mucho. Al nivel de tu blog

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  6. Gracias a los dos!! , Carlos e Iván!! Un saludo!!

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  7. Muy interesante, gracias por compartir

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  8. Estupenda idea, David, la de hacer este artículo sobre este aspecto en particular de la iluminación en el Paleolítico, del que no hay mucho publicado. Espero con ganas leer los que tengas previstos.
    Ánimo y a seguir con tu excelente blog.

    Guillermo Caso de los Cobos

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    1. Hola Guillermo, muchas gracias por los ánimos!! La verdad es que es complicado encontrar información sobre este tema, pero en eso estamos... Un saludo!!

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  9. muchas gracias por la info me a ayudado mucho en mi trabajo de clase

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  10. Me gustó mucho. Es concreto, bien fundamentado, fuentes certeras y bellas ilustraciones. Gracias.

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