12 febrero 2013

Los sistemas de iluminación en el Paleolítico parte 4: Los puntos de luz fijos.


Las tres anteriores entradas de esta serie de iluminación en el Paleolítico han estado dedicadas a la iluminación portátil, en concreto a la utilización de lámparas móviles, un invento asombroso de nuestros antepasados. 






 Medina et al. 2010  Figura 9 * Sala del Cataclismo * Están representados todos los posibles puntos de luz fijos, en distintas categorías.



El último post de esta serie va a estar dedicado a los puntos fijos de luz que se utilizaban en el interior de las cuevas; particularmente, me parece una de las evidencias más extraordinarias de ingenio, creatividad y previsión que podemos encontrar en el comportamiento de las personas que vivieron en el Paleolítico Superior.



Y es que el transitar de forma segura por algunas cuevas no debía ser tarea fácil debido a la peligrosidad que algunas de ellas encierran; en numerosas cuevas, el terreno es muy abrupto, con caminos que terminan en un punto con una gran caída o en un hueco situado a distinto nivel que nos descubre un nuevo camino a seguir.

Debido a esta dificultad del terreno de las cavidades, la iluminación portátil debería estar acompañada por una fuente de iluminación fija, que permitiera liberar las manos para ayudar a sortear las dificultades, sin perder visibilidad.

Podemos decir que la tradicional fuente de luz fija son los hogares destinados exclusiva o parcialmente a la iluminación. A veces no resulta fácil diferenciar hogares destinados a la iluminación (denominados Foyers) de aquellos hogares de combustión destinados a otras actividades como pueden ser la preparación de alimentos, el trabajo de la piedra, la preparación de colorantes o simplemente como fuente de calor.

Los hogares que están destinados a proporcionar luz o servir como fuente de alimentación de lámparas móviles o antorchas durante la exploración, se distinguen por su estructura (tamaño, ausencia de piedras o muretes para delimitar el fuego), por la ausencia de determinados restos en su interior relacionados con la vida cotidiana (huesos, ocre, sílex…) y porque se encuentran en las zonas más profundas de las cuevas y con mayor distancia entre sí.

La utilización de los hogares como fuentes de luz parece fuera de toda duda, y en el registro arqueológico tenemos numerosas pruebas de ello.

Por otro lado, hay varias evidencias de lámparas fijas en cuevas europeas, como por ejemplo en la Cueva de Trinidad de Ardales (Málaga), donde una gran lámpara, confeccionada a partir de una estalagmita cóncava en su base, preside la sala que alberga más motivos pictóricos(Medina et al. 2010). En cuevas francesas tenemos evidencias de lámparas fijas de gran tamaño en Saint Germain la Rivieré, Flageolet II, La Ferrasie o  Lascoux. (A.Moure-M.González,1988).

Pero la previsión y el ingenio de los seres humanos van a dar un paso hacia adelante al organizar todo un sistema de iluminación en las cuevas aprovechando las concavidades naturales de las mismas a lo largo de determinados recorridos para facilitar el tránsito.

Miembros del departamento de Prehistoria de la Universidad de Córdoba, coordinados por José Luis Sanchidrián, están trabajando actualmente en esta hipótesis tan extraordinaria.

Para ello, están desarrollando un proyecto de trabajo cuyo objetivo es, mediante el examen de los restos arqueológicos hallados en superficie y la morfología natural de la cueva, comprender la interacción de los seres humanos con el factor geológico (M.Medina-A.Romero 2011).

En lo que respecta al tema que nos ocupa, el de la iluminación fija, los investigadores realizan prospecciones sistemáticas para descubrir formas naturales o artificiales (cubetas repiqueteadas) con concavidades, así como estalagmitas cortadas. (M.Medina et al. 2010).

De este modo, los resultados han permitido agrupar los hallazgos en tres categorías en base a lo morfología de los mismos (ver imagen principal del post):

La primera categoría corresponde a las estalagmitas cóncavas, algunas claramente artificiales modificadas mediante la técnica de repiqueteado, y otras conformadas de manera natural por los fenómenos de corrosión.



 







En la segunda categoría se encuadran las concavidades naturales o artificiales que se encuentran en lugar distinto al ápice de la estalagmita.



 





Dentro de la tercera categoría se han agrupado las estalagmitas cortadas que están asociadas directamente a las pinturas rupestres de la cavidad.





Imagen tomada del trabajo MªÁngeles Medina et al. 2010, figura nº5.



Hay que señalar que en el trabajo utilizado como fuente principal de este post, se identificaron 58 elementos con las características comentadas anteriormente; la mayoría de estos elementos contienen restos carbonosos en su interior que corroborarían la función de puntos de luz fijos de los mismos, aunque se están desarrollando nuevas analíticas para concretar más este aspecto.

Todos los elementos están en un radio de acción cercano a las pinturas rupestres de la cavidad.


Las dataciones de los restos del interior de estas concavidades comprenden una franja temporal que oscila entre los 35.000 y 20.000 BP aproximadamente.






Los trabajos experimentales que han realizado los investigadores en Nerja, permiten extraer algunas conclusiones interesantes, tales como la mejoría en la movilidad y seguridad al liberar las manos, una mayor facilidad para transitar por la sala al estar más iluminada, una aclimatación de los ojos a la nueva intensidad lumínica tras un período de unos 15 minutos, o que los puntos de luz situados cercanos a una pared rocosa intensifican la sensación de luminosidad.

Faltaría seguir analizando los restos en el interior de las lámparas para descubrir el tipo de combustible utilizado y así establecer una aproximación al tiempo que podrían durar encendidas.

Además de los puntos de luz fijos, también hay gran cantidad de restos carbonosos* dispersos que están muy próximos a estos puntos de luz y a las pinturas rupestres.

* algunas muestras de estos restos carbonosos fueron recogidos a pocos centímetros de unas pinturas de focas y datados el año pasado dando como resultado una antigüedad de unos 43.000 años, abriendo la posibilidad de que los autores de estas pinturas de focas, y en base a todo el contexto cultural de la provincia de Málaga para ese momento, fueran los Neandertales. Aclarar que estos restos de carbón no fueron recogidos en lámparas fijas.

En la actualidad, y con posteridad a la publicación de este artículo de 2010, se sigue trabajando en la localización de puntos de luz, se han identificado nuevos elementos y se están llevando a cabo más dataciones, según me ha comentado Mª Ángeles Medina, co-autora de los trabajos utilizados como fuente para la elaboración del post.

*En la Cueva de la Pileta, también se documentaron (Bullón, J., 2005) restos de combustión en concavidades naturales (formadas por corrosión)y artificiales (repiqueteado) que nos indican la utilización de estos sistemas de alumbrado; estas lámparas no están datadas, por lo que no sabemos si fueron utilizadas en el paleolítico o en períodos posteriores. *actualización 13/02/2013 



 
Punto de luz de Cueva de la Pileta (Foto: Archivo Bullón)


Otro aspecto que también se ha documentado en la Cueva de Nerja son las señales de balizamiento, estalagmitas pintadas de rojo (Sanchidrián, 1994), que complementarían a los puntos de luz en la misión de orientación y señalización espacial; paralelos y ejemplos los tenemos en algunos lugares como Tuc de Audoubert y quizas en varios sectores orientales de la Cueva de Tito Bustillo (aunque en este caso serían trazos paralelos o puntuados), en La Cullalvera (Cantabria), o La Lloseta, entre otros lugares(A.Moure-M.González,1988).

Una de estas señalizaciones espaciales pintadas en rojo de la Cueva de Nerja, coincide que además es un posible punto de iluminación,aunque en este caso concreto no está entera pintada de rojo, tan sólo es un trazo sinuoso de unos 10 centímetros.

Por lo tanto, y para concluir, todos los puntos de luz se encuentran en caminos obligados para acceder a los paneles de pinturas rupestres, y además están dispuestos estratégicamente para que sea posible su visualización desde otras salas, con  el doble objetivo de facilitar la visualización de un área concreta y de iluminar zonas peligrosas para el tránsito de las personas o de difícil acceso. Alucinante.

Se puede decir que estas “farolas de camino” señalaban la ruta que había que seguir para acceder a determinados lugares; tenemos un camino y un recorrido que seguirían nuestros antepasados completamente iluminado, y con señalizaciones espaciales que complementan el recorrido.


video


Recreación realizada por Cuarto Milenio sobre los posibles puntos de luz fija; hay que tener en cuenta que se trata sólo de una recreación para que podamos hacernos una pequeña idea, aunque no se corresponde totalmente con la realidad. Las estalagmitas cortadas se asocian directamente a los paneles de arte y se trabaja en la hipótesis de su utilización como apoyo de las lámparas móviles. El sistema de iluminación del recorrido se realiza aprovechando las concavidades naturales, según se explica durante el post.


Quiero agradecer expresamente la ayuda de María Ángeles Medina, quién me ha facilitado documentación, información adicional y aclarado algunas dudas al respecto de los trabajos que se están llevando a cabo en la cueva de Nerja, y sin la cual no habría sido posible la realización del post.


Fuentes:

- Otro punto de luz. Iluminación estática en los “santuarios” paleolíticos: el ejemplo de la Cueva de Nerja (Málaga, España) (Medina et al.2010)

- Iluminando el Paisaje Subterráneo: reflexiones iniciales y primeros resultados (Ángeles Medina-Antonio Romero 2011).


- Datación del contexto arqueológico y frecuentación pleistocena en la Cueva de Nerja (Málaga, España) 2010- A.Romero, A.Cristo, M.Medina, J.L Sanchidrián.


- El contexto del arte parietal. La tecnología de los artistas en la Cueva de Tito Bustillo (Asturias) 1988 --Alfonso Moure Romanillo, Manuel R. González Morales.


ResearchBlogging.org Mª Ángeles MEDINA, Araceli CRISTO,Antonio ROMERO, José Luis SANCHIDRIÁN (2010). Otro punto de luz. Iluminación estática en los “santuarios” paleolíticos: el ejemplo de la Cueva de Nerja (Málaga, España) CLOTTES J. (dir.) 2012. — L’art pléistocène dans le monde / Pleistocene art of the world / Arte pleistoceno en el mundo Actes du Congrès IFRAO, Tarascon-sur-Ariège, septembre 2010 – Symposium « Art pléistocène en Europe »

3 comentarios:

  1. Actualizo con información que me ha recordado Salaman: En la Cueva de la Pileta también existen evidencias de cobustiones en concavidades en los ápices de las estalagmitas, que nos indican la utilización de estos sistemas de alumbrado también en esta cueva.

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  2. Como bien dices tú, alucinante. Muy buena entrada, David.

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  3. Hola Gabriela, muchas gracias por comentar!! La verdad es que, como decía, al comienzo del post, me parece un ejemplo de organización, previsión, trabajo en equipo, etc..extraordinario.

    Debería ser increíble la sensación de transitar por las cavidades con esas luces tenues instaladas en distintos puntos.

    Un saludo!!

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