Descubren gracias a la genética un descendiente directo de primera generación de Neandertales y Denisovanos.

Los estudios de paleogenética no dejan de sorprender; lo último ha sido una publicación de Nature en la que se han dado a conocer las conclusiones del análisis del ADN de un hueso de un pie que perteneció a un individuo femenino que vivió hace unos 50.000 años.

* La fecha de  50.000 años la ofrece el horizonte máximo de la datación directa por radiocarbono; análisis genéticos posteriores datan el hueso en unos 90.000 años de antigüedad.


Credit: Thomas Higham/University of Oxford



El hueso (Denisova 11) fue encontrado en el año 2012 en la cueva de Denisova, en las montañas de Altai. La secuenciación del ADN por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania han revelado que perteneció a una joven de unos 13 años cuya madre era Neandertal y el padre era Denisovano, es decir constituye la primera vez que se constata de forma directa un descendiente de primera generación fruto del mestizaje de dos grupos de seres humanos distintos.

La madre de la joven estaba más cerca genéticamente de los neandertales de Europa occidental, mientras que el padre Denisovano presentaba rastros en su genoma de hibridaciones con los neandertales en generaciones anteriores.

La genética ya había demostrado a lo largo de estos años el mestizaje entre distintos grupos de seres humanos, pero nunca de una forma tan directa. El análisis de los cromosomas presentaba una mezcla de 50 % neandertal y  50 % denisovano.


Este estudio también viene a demostrar que la movilidad de las poblaciones neandertales desde el oeste de Europa hasta Siberia o viceversa fue más común de lo que pensamos.

Como comentaba, la paleogenética está contribuyendo de manera decisiva a rellenar huecos del puzzle de la evolución humana que complementan y enriquecen los datos arqueológicos y paleontológicos.

Sabemos gracias a esta disciplina que los neandertales y los denisovanos debieron separarse de un linaje común hace más de 430.000 años, puesto que la población de la Sima de los huesos, concretamente el fémur AT-543 presenta ADN nuclear que lo relaciona con los neandertales mientras que ADN mitocondrial lo pone en relación con los denisovanos; es decir o bien es fruto de mestizaje de ambos grupos o bien tiene un ancestro común más antiguo que la fecha mencionada.

Gracias al ADN también sabemos que el linaje que conduce a Homo sapiens se separó de un linaje de las poblaciones del Pleistoceno medio euroasiático de la rama de los neandertales y denisovanos hace entre 550.000 y 800.000 años aproximadamente.

Sabemos que han existido mestizajes entre Homo sapiens y neandertales al menos en varias ocasiones, ya sea en Siberia hace unos 100.000 años, en Próximo Oriente puede que hace unos 50.000 años e incluso en fechas más recientes en Europa del este, ya que el individuo de Oase 1 , Rumanía, tenía entre 6% y 9 % aproximadamante del genoma neandertal (antepasado neandertal de entre 4 y 6 generaciones anteriores). De hecho, sabemos que en la actualidad un 2% del genoma de los humanos modernos no africanos procede de los neandertales.

Por su parte sabemos que también hubo mestizaje entre Homo sapiens y denisovanos al menos en dos episodios distintos que ha dado como resultado que en la actualidad algunas poblaciones de Oceanía, como los papúes, indígenas de Nueva Guinea e islas cercanas, comparten hasta un 5% de su ADN con los denisovanos. Fruto de un segundo episodio de hibridación diferente, el ADN actual de los asiáticos orientales como las etnias chinas Han y Dai y los japoneses contiene igualmente ADN denisovano, en esta ocasión de un 0,2 %.

Por no hablar del mestizaje entre denisovanos y otra especie desconocida que aparece reflejada en su genoma y de la que no sabemos nada.



Repasadas estas evidencias cabe preguntarse lo siguiente:

¿Hasta qué punto podemos hablar de extinción de neandertales y denisovanos y no de poblaciones que fueron absorbidas por grupos más numerosos?

¿Realmente se trataba de especies diferentes? 

En relación a la segunda pregunta, realmente parece que a nivel taxonómico sí hay diferencias palpables al menos entre neandertales y Homo sapiens, pero a la luz de los datos genéticos, ¿es suficiente para diferenciarlos? 

Y a raíz de la cultura material, muy similar hasta bien entrado el Paleolítico superior y en teoría una vez "desaparecidos" los neandertales, ¿no parecen poblaciones muy similares?.

¿No habrá cada vez más elementos a favor de considerarlos la misma especie?


Fuentes:




- Offspring of Neanderthal and Denisovan identified for first time.

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