Vive rápido, Muere Joven: La Corta Infancia de los Neandertales pudo llevar a la extinción de la especie

No estamos hablando de la típica frase que se le atribuye al actor James Dean, sino del nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), según el cual los humanos anatómicamente modernos, los sapiens, maduramos a un ritmo más lento que los neandertales. El estudio se basa en el análisis de las piezas dentales fosilizadas, las cuales proporcionan información sobre el crecimiento y desarrollo de los individuos.

Este nuevo estudio se suma a una larga lista de teorías sobre la extinción de los neandertales o de una drástica reducción de sus poblaciones en un momento determinado.

Un grupo de científicos de Europa y Estados Unidos llegaron a la conclusión de que el crecimiento más lento de los seres humanos anatómicamente modernos corresponde a una vida más larga, lo que les otorga una ventaja evolutiva.

Últimamente parece que haya una obsesión por querer demostrar las ventajas de los sapiens con respecto a los neandertales.

La noticia que aparece en los medios de comunicación es la siguiente:

La estrategia de vivir despacio y morir tarde parece ser una característica clave de nuestra especie, frente a la más primitiva de vivir rápido y morir pronto. Esa infancia larga, con una maduración prolongada, facilitaría el aprendizaje adicional y la capacidad cognitiva compleja de los individuos, por lo que "aunque costosa en términos de desarrollo, ayudaría a convertir al ser humano en uno de los organismos más exitosos del planeta", dice Tanya Smith, especialista en evolución humana de la Universidad de Harvard (EE UU). Unos nuevos estudios de dientes fósiles infantiles, realizados con técnicas avanzadas de rayos X, demuestran precisamente que el desarrollo de los neandertales era bastante más rápido que el de los humanos modernos. Los análisis, de tomografía microcomputerizada, se han hecho con el sincrotrón europeo de Grenoble (ESRF).

"Los dientes son registros notables del tiempo, porque marcan cada día de crecimiento, algo así como los anillos de los troncos de los árboles", explica Smith. "Además, nuestras primeras muelas tiene un minúsculo certificado de nacimiento, y su identificación permite determinar la edad de muerte de un niño". Smith y sus colegas han descubierto que el crecimiento dental de los neandertales, un indicador importante del desarrollo, era notablemente más rápido que el de nuestra especie, incluyendo algunos antepasados directos de hace 90.000 a 100.000 años. El hallazgo sugiere que la madurez lenta es un rasgo evolutivo relativamente reciente.

El estudio de los dientes se ha hecho con fósiles de once individuos, incluido el primer homínido descubierto, un neandertal que apareció en Bélgica en el invierno de 1829-30 cuya edad de muerte, por estudios comparativos con los patrones de desarrollo de nuestra especie, se había fijado en cinco años, mientras que ahora se ha adelantado a tres. Los resultados de estos estudios dentales añaden información importante a las diferencias de desarrollo que han salido a la luz con la secuenciación del genoma neandertal y que apuntan diferencias entre ambas especies en el desarrollo del esqueleto y del cráneo.

Otros primates, como los chimpancés, tienen una gestación comparativamente corta, maduración infantil rápida, edad temprana de reproducción y vida más corta. Los australopitecos, homínidos primitivos, tendrían patrones de crecimiento no muy distintos de los de los chimpancés, mientras que los neandertales estarían en algún punto intermedio entre aquellas especies y la nuestra. Los neandertales compartieron territorio durante mucho tiempo con nuestros antepasados y se extinguieron hace menos de 30.000 años. Los científicos no han aclarado aún por qué, pero buscan ventajas que pudieran tener los humanos actuales frente a aquellos parientes y la estrategia de vivir despacio y morir tarde puede ser una clave.

La investigación de los dientes de fósiles infantiles con sincrotrón, que se publica en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ha durado cinco años. Los científicos han utilizado los finos haces de luz sincrotrón, rayos X, para obtener imágenes de los dientes haciéndolos rotar, con lo que han obtenido, tras el proceso de datos, una tomografía de su estructura con gran resolución. El sincrotrón actúa como un super-microscopio. "Hemos podido ver dentro de los valiosos fósiles sin dañarlos, utilizando las propiedades especiales de los rayos X de alta energía; así podemos investigar fósiles a escalas diferentes y en tres dimensiones, desde la forma general hasta las líneas microscópicas de crecimiento diario", explica Paul Tafforeau, científico del ESRF.

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Hay que recordar que científicos españoles como Jose María Bermúdez de Castro ya llevan trabajando en este tema muchos años. Os dejo dos enlaces de una noticia del año 2004.




ACTUALIZACIÓN EL 14 DE ENERO DE 2011 

El pasado martes 11 de enero se publicó un artículo en la revista 'Proceedings of National Academy of Science', titulado Late Pleistocene adult mortality patterns and modern human establishment, firmado por Erik Trinkaus, antropólogo de la Universidad de Washington.

El trabajo se centra en comparar fósiles de Neandertales y Sapiens para determinar la longevidad de ambas especies, que coexistieron durante varios milenios en Eurasia y puede que se encontraran en Europa.

El estudio concluye que ambas especies morían en la madurez a edades similares, y por lo tanto, habría que descartar la esperanza de vida como una de las posibles causas de la extinción de los neandertales.

Este nuevo trabajo viene a contradecir uno que se publicó en noviembre de 2010 y que, a partir del análisis de las piezas dentales, venía a decir que los neandertales tenían un desarrollo más rápido que los sapiens, es decir una infancia más corta, y que esta circunstancia tenía como resultado el fallecimiento de los neandertales a edades más tempranas que los sapiens, los cuáles tenían un desarrollo más lento y por lo tanto una vida más larga. 

Erik Trinkaus es un experto en neandertales y gran defensor de la teoría de la hibridación. 

Para realizar el estudio estableció tres grupos de fósiles a analizar:

- Neandertales

-Sapiens del paleolítico superior en Europa

-los primeros sapiens del Próximo Oriente

Después eligió tres rangos de edades a comparar:

- de los 0 a los 20 años

- de 20 a 40 años

- más de 40 años de edad

Su objetivo fue establecer una comparación entre los índices de mortalidad de los tres linajes en función de la edad, dando como resultado la similitud de los patrones de mortalidad en los tres linajes a partir del segundo rango de edad, es decir de los 20 años en adelante. 

Según este estudio, el porcentaje de los individuos que superan los 40 años de edad es del 25% en los tres grupos, por lo que la esperanza de vida no supuso una ventaja adaptativa de los sapiens sobre los neandertales, y en consecuencia hay que descartar esta idea como posible causa de la extinción de los neandertales.

El estudio no rechaza la certeza de una superioridad demográfica de los sapiens, sin embargo hay que mirar como causas de tal superioridad a una mayor tasa de natalidad y a una menor mortalidad infantil en las poblaciones de sapiens.

A pesar de todo, Trinkanus recuerda que la discusión sigue abierta debido a que los fósiles siguen siendo pocos y dispersos en el tiempo y el espacio.

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